Reseña Histórica de la fundación y las luchas agrarias de "Carrillo Puerto", municipio de Compostela del estado
de Nayarit. (1848-1998)     Por:
Rafael Salazar Torres.                                      
Foto enviada por Hugo I. Aguirre
Enviada por Hugo I Aguirre
Foto enviada por Ehylizabeth Alcala Aguirre
Foto enviada por la Familia Hernandez Arcega
Construccion de la Alameda
Julio 11, 1963
Fotografía tomada el 23 de
Enero de 1959, día de la
inauguración de la plaza
Victoriano Aguirre y
Sebastián Salazar
Enviada por Hugo I Aguirre
Enviada por Gabino Villaseñor Rosales
Enviada por Fernando Villegas
Enviada por Hugo I. Aguirre
Construccion del Hospital
No se tiene fecha de fotogarfia
Construccion de Escuela
Primaria "Juan Escutia"
"Las Cebollas"
Es una de las partes del ejido mas extensas, con mayor y mejores tierras de cultivo
de temporal. Sobre esta hermosa extensión dos historias.

PRIMERA
¡¡¡ENCONTRARON MONOS!!!    ¡¡¡ESTÁN REFEOS, PA`QUE LOS QUIEREN!!!

Entre los años 1111-1116 D.C. ( corresponde al año 1 Pedernal ) los indígenas
partieron de Aztlán ( lugar blanco o de garzas ) a cumplir su destino: encontrar  un
águila parada sobre un nopal, con las alas extendidas, devorando a una serpiente. Su
guía, el dios Hutzilopochtli, les había revelado que en el lugar que vieran el símbolo
anunciado, debían detener su marcha y fundar la capital de su imperio.
Los historiadores del México prehispánico recomiendan no buscar un lugar
geográfico del punto de salida, ya que corresponde a una manera de pensar, una
interpretación mítico-histórica de una tradición de orígenes.
Chavero ( 1887 ) sugirió que el lugar geográfico se localiza entre Aztlán y Mexcaltitán.
Lo cierto    es que Mexicas, Aztecas o Tenochcas iniciaron su penoso recorrido que
culminó con la fundación de México-Tenochtitlan en el año de 1325 ( fecha en la que
están de acuerdo la mayoría de los historiadores )
Salieron de un islote en el estado de Nayarit y llegaron a otro, en Texcoco estado de
México.
Esta peregrinación es el antecedente histórico de todos los mexicanos. Parece que
no llevaban prisa y se detenían, descansaban. Estas paradas abarcaban a veces
años, lustros, quizás décadas. Lo importante para nosotros es que uno de estos
descansos lo tomaron en Las Cebollas.

EL DESCUBRIMIENTO
"Un día de julio llegó "Gutín" a sus tierras, pegó su "tiro" y empezó a surcar, atrás su hijo, del morral colgado al hombro,
sacaba el maíz que tiraba al surco. Era la temporada de siembra.
De pronto los caballos que jalaban el arado se hundieron casi dos metros, relinchaban
desesperados sin poder hacer grandes movimientos. Gutín les gritó a los
vecinos, que también sembraban, pidiéndoles ayuda. Al  momento se juntaron mas
de 20 personas y, "como Dios les dió a entender", sacaron los caballos del pozo.
Opinaron que debían revisar. Trajeron palas y azadones, quitaron tierra y descubrieron
una entrada de un metro cuadrado aproximadamente.
Quitaron la tapa, metieron una vara larga y al instante se movieron cientos de víboras
de cascabel. Idearon los campesinos llenar la entrada de ramas secas y prenderle
lumbre. Los reptiles que alcanzaron a salir fueron muertos a varazos.
Ahí quedó suspendida la investigación porque el sol se escondía y el pueblo estaba retirado.
Por la noche, en todas las esquinas, no se platicaba de otra cosa mas de que había
una cueva en las tierras de Gutín. Los testigos presenciales relataban a su
manera lo sucedido. Exageraban su participación expresando que sin sus opiniones
ni los caballos habrían podido sacar; que de no haber sido por ellos quizás estarían
velando difunto porque el primo de Gutín se quería meter sin ninguna precaución.
Total que esa noche el pueblo durmió intranquilo. El Señor cura, en el rosario, comentó
que podía ser una extensión del infierno y ahí meterían a los pecadores de Carrillo.
Al día siguiente nadie sembró, se olvidaron de la agricultura y cada quien se ocupó de
asuntos relacionados con el hallazgo:
Los comerciantes intuyeron que se trataba de fortunas escondidas y prepararon su
dinero escondido para el negocio.
Los campesinos llevaron fumigantes y polvos  para matar los insectos que hubieran
quedado y así poder entrar.
Los líderes avisaron a las autoridades municipales, "para quedar bien" por si acaso.

LAS TUMBAS DE TIRO
La forma de sepultar a nuestros muertos hace apenas 40 años era cavando una fosa de dos metros de profundidad por uno
de ancho aproximadamente. Luego de meter la caja con el difunto, se procedía a tapar el pozo con la misma tierra que se
había sacado. Se rellenaba y siempre quedaba un montículo sobre el rectángulo de la fosa. Al lado de la cabecera del
sepultado, provisionalmente se colocaba una rústica cruz de madera. A los días, los familiares regresaban con una cruz
grande, grabada con el nombre, fecha de nacimiento y muerte del familiar fallecido. Una buena cruz, generalmente de
pino o cedro.
Ahora el camposanto parece una ciudad en miniatura con construcciones de todos tamaños, formas y costos. Las mismas
diferencias que se dan en vida se observan en la muerte.
Los familiares de  acuerdo a sus posibilidades, así expresan su cariño a sus muertos. Se ha modificado la costumbre.

********
Cuando los indígenas en su peregrinar se asentaron por un tiempo en Las Cebollas, tenían la costumbre de enterrar a sus
personajes distinguidos, familiares y servidumbre en lo que se ha dado en llamar "Tumbas de Tiro" ( como la que
encontraron con  Gutín ).
Eran depósitos funerarios a una profundidad que variaba de los dos a los dieciséis metros. Se buscaba suelo duro,
generalmente de tepetate.
Cavaban verticalmente a la profundidad elegida, luego en forma horizontal formaban una o mas cámaras ( cuadradas,
rectangulares o circulares ) conectadas entre sí y con techo abovedado. En sus lados tenían especies de pretiles.
Cada cámara era usada una o mas veces. El personaje sepultado debía tener la cabeza dirigida a la entrada y era
acompañado de sirvientes y un chamán para auxiliarlo en el camino al mas allá. Es de suponer que los acompañantes
eran sacrificados para ocasión tan especial, de ninguna manera coincidían en morir.
Junto a la servidumbre, sobre los pretiles, eran colocados objetos simbólicos:
Caracoles: asociados con el agua indicaban virilidad.
Perros: servian de guías en el trayecto final.
Se le dejaban ricas ofrendas, dependiendo del sexo y la actividad desarrollada en vida: vasijas, figurillas antropomorfas,
ornamentos de concha y piedra verde, metales, puntas de proyectil de obsidiana o pedernal, hachas; figuras de barro,
cerámica ( representaciones humanas, de animales y plantas ).

SEGUNDA
¡¡¡ MAS DE 600 MUERTOS!!!

Rudo combate entre Insurgentes y realistas se libró en la loma de Las Cebollas, entre el hoy poblado de Carrillo Puerto y
San José del Conde ( hoy Amado Nervo ) el día 13 de septiembre de 1811.
Recién iniciado el movimiento de independencia de México, el insurgente Ricardo Ruíz Esparza, "El Inglesito", se
encontraba en Compostela cuando le avisaron que el realista, Coronel Manuel Pastor, se dirigía a combatirlo.
El insurgente salió de Compostela a su encuentro, mismo que se dió en el lugar denominado "Las Cebollas". Fue una
lucha encarnizada en la que los insurgentes sacaron la peor parte: mas de 600 cuerpos regados por todo el valle.
Un gran descalabro para la causa de Miguel Hidalgo en el occidente del país. ( GUTIERREZ: 2003 )

BATALLÓN Y SUS TUMBAS DE TIRO
Además de resolver el problema de agua potable a la población, la parte ejidal conocida como Batallón, fue escogido por
los grupos indígenas procedentes de Aztlán para dejarnos su recuerdo.
Nuestros antepasados contruían sus tumbas en lugares retirados de sus núcleos de población. Quedará como línea de
investigación si las tumbas encontradas en Batallón pertenecieron a los mismos grupos que se asentaron en Las Cebollas o
se trató de otro grupo en la misma época o en diferente.
La historia es la siguiente:
Diciembre y enero son los meses de la cosecha del maíz en todo el ejido. Se acostumbra limpiar el centro de las tierras
sembradas para amontonar las mazorcas ( montón ), después encostalar y trasladar el producto al poblado: se deja para el
gasto tanto humano como de los animales que se tengan  y el resto se vende.
El trabajo de pizcar ( sacar la mazorca de su envoltura en la milpa seca ) duraba semanas. Mientras estaban las mazorcas
amontonadas, los ejidatarios ponían un vigilante nocturno.
El cuidador del "montón", en las tierras de "Millo", a la media noche escuchaba voces en la cabecera de los surcos.
Pensando que querían robar maíz, con sigilo se encaminaba hacia el lugar de donde provenían . Conforme se acercaba
iba desapareciendo el murmullo, hasta callarse por completo. De regreso al montón, otra vez las voces escuchaba. ¡Serán
mis nervios! - se consolaba.
En la madrugada mas voces y con mayor fuerza que, junto con el viento "que hacía llorar los árboles" y uno que otro
tecolote que entonaba su lúgubre canto, formaban el cuadro macabro que obligó al velador a decirse: ¡no son mis nervios!
erizársele los cabellos y salir corriendo fue la misma cosa.
Le calmó los nervios el estar en la carretera, pensar que no habría paga y la responsabilidad de abandonar tanto maíz le
obligó a reconsiderar y dominar su temor. Regresó al montón de mazorcas machete en mano. Se recostó sobre las
mazorcas cubriéndose con una cobija vieja preguntándose: -¿no serán duendes? Esa noche conoció el concierto nocturno
del campo, con todo y duendes.
Larga noche, no pudo dormir. Cuando llegaron los trabajadores le comentó al dueño de las tierras su mala noche y su
deseo de renunciar a ser velador. -¡ Prefiero ser pizcador !- repitió muchas veces y, para comprobarlo, desvelado y todo se
colgó una petaca y se fue a los surcos.
Uno de los que oyeron el relato conocia a una persona que vivía en el poblado de San Pedro Lagunillas que decían se
dedicaba  a buscar "monos" que dejaron los indios.
El dueño de las tierras, el vigilante, el conocido del monero y este, fijaron fecha y horario para iniciar la exploración.
- Hay que tener mucho cuidado para que no se sepa- les decía el monero.
Con palas, picos y barretón empezaron a pica y pica por donde se oyeron los duendes. Si se sentía duro, seguían adelante;
donde se hundía el barretón, cavaban.
La señal de que había una tumba era encontrar una piedra laja de un metro de diámetro cubriendo la entrada. Después de
quitarla había que empezar a sacar tierra, si estaba revuelta con tepetate se confirmaba la existencia de la tumba.
El trabajo era penoso. En posición de cuclillas iban moviendo tierra y llenando cubetas, mismas que sacaban a la
superficie. Con mucho cuidado se movía la tierra porque en cualquier momento se encontrarían el tesoro.
Después del pasillo ( 1 X 1:30 Mts. ) se encontraba el ingreso a la primera cámara. Lo primero que se descubría eran huesos
separados; luego "monos" ( figuras de representaciones humanas a colores recargados en la pared ) y diferentes utencilios
con una altura variable de entre 15 y 50 Cms.
Al terminar de quitar la tierra a cada cámara, se tenía un cuarto con medidas aproximadas de dos metros cuadrados por un
metro treinta centímetros  de alto. Cabían 5  o  6 personas.
El trabajo fue arduo, durante dos meses, casi en secreto, exploraron doce tumbas de las que extrajeron un poco mas de
400 figuras, predominando las de representaciones humanas.
El "Monero" ya tenía comprador y les pagó una suma considerable para ese tiempo.
Luego hubo comentarios que cuatro personas de Carrillo, en las mismas tierras, encontraron en una sola tumba mas de de
los 400 monos de las doce tumbas descritas.
Como la policía siempre vigila, llegó después del saqueo arquelógico comentado y ya no se supo de otras exploraciones
en Batallón y seguimos con la agricultura y la rica agua de su manatial.

*******
La riqueza arquelógica de la zona donde se asienta el ejido de Carrillo Puerto, culturalmente no nos ha influído gran cosa
por nuestras limitaciones. No obstante que las autoridades municipales de los años 50s  y 60s recogieron gran cantidad de
figuras humanas hasta de mas de un metro de altura, el Museo de Compostela muestra  gran pobreza en su exposición. Tan
solo con lo que recogieron de Las Cebollas deberíamos de tener el mejor museo del estado.
Si el museo municipal está pobre, en Carrillo Puerto no tenemos ni siquiera un cuartito con unas cuantas unidades
expuestas.
Guerrero, cultura de las
Tumbas de Tiro
Mujer que representa como rasgos de
enfermedad, pústulas en su cuerpo.
Procedente de Nayarit, cultura de las
Tumbas de Tiro.
Figura Nayarit, cerámica, 20,2 x 13 cm
Nayarit figure, ceramic, 20,2 x 13 cm
Figurine Nayarit, céramique, 20,2 x 13
cm. Derechos Reservados Museo
Nacional de Antropología, Mexico
Figura Nayarit, cerámica, 33,8 x 18,2
cm Nayarit figure, ceramic, 33,8 x 18,2
cm Figurine Nayarit, céramique, 33,8 x
18,2 cm. Derechos reservados Museo
Nacional de Antropología, Mexico
Figura Nayarit, cerámica, 40,3 x 19,5 cm
Nayarit figure, ceramic, 40.3 x 19.5 cm
Figurine Nayarit, céramique, 40,3 x 19,5
cm. Derechos Reservados Museo
Nacional de Antropología, Mexico
2004-2009  DERECHOS RESERVADOS
CarrilloPuertoNayarit.com
Representación de un guerrero
ricamente ataviado, cultura de las
Tumbas Tiro
Vista Carrillo 1960
Historia de los nombres de Carrillo Puerto
Construccion de la Alameda.
iniciada por la Mision Cultural
Julio 11,1963.Lo que ahora es
el Jardin de Niños Juan Amos
Comenio
Enviada por Hogo I Aguirre
Inauguracion del Monumento a
la Bandera 10 de Mayo de 1963
Hay mucha polemica acerca de la "Reseña Historica de Carrillo", si alguna persona tiene una
Historia diferente enviela para publicarla. Hasta el momento esta es la unica que tenemos. Le
agradecemos a Rafael Salazar toda la investigacion y el tiempo que dedico para escribirla.
Historia de Carrillo
Tierra Blanca
1848-1849 (aproximado)
Rancho los Mezquites
1849-1859
Hacienda Arroyo Puerco
1859-1907
Unión de Guadalupe
1907-1926
Carrillo Puerto
1926- Hasta hoy en día

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